La magia de crecer soñando...

Tuesday, February 07, 2006

Entrega Final Reportaje

Los niños necesitados encuentran nueva oportunidad para ser felices
Juventud venezolana hace los sueños realidad

Infancia venezolana más necesitada es la razón de ser de Soñar Despierto. Soñando juntos, Amigos para siempre, Fiesta Día del Niño y Fiesta de Navidad son los cuatro grandes programas que dan su razón de ser. El voluntariado joven del país le gusta sentirse útil y dar algo por los demás

Luis Ávila, con apenas 4 años de edad, padecía cáncer. Su único sueño era ir a un partido de fútbol venezolano y conocer a su ídolo, el capitán Gilberto Angelucci. El día menos pensado se vio rodeado de sus jugadores favoritos en un encuentro entre ItalChacao y Unión Maracaibo. “Esta copa es para campeones como tú” fueron las palabras de Angelucci haciéndole entrega, a Luis, de la copa tan anhelada por el equipo marabino. Milagrosamente después de este hecho Luis comenzó a presentar mejorías en su salud y quedando completamente curado.

Fundana, Mano amiga, Venezuela sin límites, Unamos al mundo por la vida y Regálame una sonrisa son organizaciones preocupadas por la infancia venezolana, pero las encargadas de cumplir los sueños de los niños más necesitados son pocas, una de ellas es Soñar Despierto. Una asociación civil conformada por jóvenes emprendedores y guiada por la congregación de los Legionarios de Cristo. Fundada en 1998 en Monterrey, México, nació como respuesta pro-activa a las graves carencias y amenazas que afronta la niñez. Pretende ser un medio vivo que brinde esperanza y alegría a los niños, especialmente a los más necesitados, y así contribuir para formar un mundo más justo, equitativo y libre. Debido al éxito obtenido en México durante casi 8 años, Soñar Despierto se ha extendido por muchos países. Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, El Salvador y Venezuela, se encuentran entre los países beneficiados.

Oscar Machado, presidente de Soñar Despierto Caracas señala que para él la organización es una familia y una tradición. “Familia porque hemos logrado crear un vínculo entre los que queremos a la asociación. Tradición por que me gustaría que algún día la empresa donde trabaje pueda ser uno de los patrocinantes Soñar Despierto.

Actualmente hay 6 sedes: Barquisimeto, Carora, Acarigua, Valencia, Maracaibo y Caracas. Cada sede tiene un presidente, la máxima autoridad en ese estado, y su junta de trabajo.

“Estoy totalmente convencido que necesitamos una unificación a nivel nacional para que crezca como organización, y como familia. Debemos centralizar los esfuerzos ya que todos debemos estar marcados con los mismos valores, misión y programas”, comenta Alejandro Venegas Fontiveros, coordinador nacional de Soñar Despierto Venezuela.

La brújula de Soñar Despierto apunta hacia los niños necesitados

El presidente de Soñar Despierto Caracas Oscar Machado expresa que la Asociación cuenta con cuatro grandes programas que dan su razón de ser, Soñando juntos, Amigos para siempre, Fiesta Día del Niño y Fiesta de Navidad.
Llevar esperanza y alegría a niños que padecen enfermedades terminales, procurando entablar una amistad entre el niño y los voluntarios, que dé paso al cumplimiento de sus sueños mas anhelados es la misión Soñando Juntos informa Mariandreina Angulo, directora del programa.

“Cumplir sueños retadores, que impliquen un compromiso por parte de todos los involucrados; detallistas, porque requiere cuidar el más mínimo detalle en la creación del sueño; y emocionantes, para que el niño disfrute al máximo la experiencia de vivir el sueño que más anhela, dejando huella en su corazón y el de los voluntarios” agrega Angulo.

Amigos para siempre busca formar lazos de amistad entre jóvenes y niños, con el fin de que convivan y compartan experiencias inolvidables durante las visitas programadas para distintos lugares de la ciudad. Consiste en que, luego de las visitas, mediante la técnica de uno a uno, un niño a un voluntario, se agrupan con la intención de que los futuros amigos tengan gustos similares, propiciando así mayor interacción entre ellos. Los jóvenes realizan una serie de visitas, junto a los niños, a lugares divertidos pero a la vez culturales como la escuela del niño, museos, cines, zoológicos, parques de diversiones, partidos de fútbol, explica Gianfranco Capobianco, director de Amigos para Siempre.

El Día de Niño y Navidad son dos fechas importantes en la vida de un niño, es por ello que Soñar Despierto homenajea a la infancia más necesitada del país, mediante la realización de un evento en cada fecha. “La fiesta del Día del Niño busca recalcar la importancia de la niñez en la sociedad, regalándoles un rato lleno de diversión y cariño” expresa Machado.

Según Machado la fiesta de Navidad trata de dejar en los niños asistentes un recuerdo que les quede grabado como una de las mejores navidades de sus vidas y sembrar en ellos una esperanza humana, compartiendo su alegría, brindándoles cariño y dándoles testimonio de fe y esperanza.

El Voluntario es necesario en esta labor

Sensibilizar a los jóvenes sobre las necesidades de los niños, buscando que se comprometan generosa, activa y efectivamente con los desprotegidos, es una de las misiones de Soñar Despierto para con su voluntariado señala Ana Lucía Herrera, coordinadora de voluntariado.

Herrera cree que “el voluntariado joven del país es bastante optimista y le gusta sentirse útil y dar algo por los demás. Es una característica del venezolano, siempre le gusta ayudar y estar en “todo”, pero también creo que hay una falta de organización y de liderazgo. Hay mucho trabajo por hacer, y muchas personas a quienes ayudar. Por ello estamos en todo el país tratando de abarcar la mayor cantidad de gente posible”.

La coordinadora de voluntariado expresa que uno de los riesgos de trabajar con gente joven es que por momentos se dejan llevar por la comodidad, quizás no ven lo que un simple esfuerzo puede hacer, lo trascendente que puede ser un sacrificio, una acción o una sonrisa. Según Herrera, existe un vicio dentro del voluntariado y es la falta de compromiso, “quizás es lo mas difícil de manejar porque no hay nada que pueda sustituir al voluntario, y sin él nada es posible”.

Según Machado, el principal problema que enfrenta Soñar Despierto es la falta de voluntarios comprometidos. Un excelente sistema de motivación y reconocimiento para los que trabajan con nosotros día a día. La solución a esta problemática sería un proceso de concienciación al voluntario, explicar la importancia del compromiso y hacerles saber lo importante que es su presencia y su ayuda, lo indispensable que éste es como persona, como potencial humano y como venezolano.

Económicamente hablando

Luis Gerardo Silva, director de relaciones públicas y recaudación de fondos, señala que Soñar Despierto se mantiene gracias a la contribución de muchas empresas que hacen sus donativos en dinero o productos elaborados por ellos mismos. Silva comenta que “el problema con las donaciones se debe a la falta de promoción que tiene la organización y por ende el desconocimiento de la misma”. Otra fuente de recolección de donativos son “botellazos” realizados en las calles de la ciudad para que el ciudadano común conozca y se identifique con la Asociación.

Las donaciones de las empresas son un proceso que comienza con la presentación formal de Soñar Despierto, desde quienes son hasta los planes a futuro. “Hoy en día la ley apoya este tipo de organizaciones y obliga a las empresas a realizar cierto número de donaciones y esto nos beneficia” expresa Silva.

“Los niños venezolanos más necesitados son la razón de ser de Soñar Despierto, y su voluntariado es muy dichoso de formar parte de la historia de tantas vidas que se han visto y se verán beneficiadas por esta noble causa, dice Luis Manuel Rodríguez, voluntario de Soñar Despierto.

Ver como 17 niños, que podrían estar haciendo una vida normal, muestran una cara completamente distinta, no es fácil. Entre aparatos y quimioterapias, pasan sus días. Cuando sus amigos de Soñar Despierto llegan, se olvidan por un momento de sus problemas y dedican unas horas a ser felices. “No se vayan”, “¿Cuándo vuelven?” son las preguntas de los niños. Los voluntarios, que esperan volver la semana siguiente, pueden sufrir al saber que el niño tan entusiasta y divertido al cual le dedicó toda la tarde murió o esta en terapia intensiva. “En este programa las cosas suceden así, una semana están estables y a la otra no resistieron, solo hay que pedirle a Dios fuerzas para seguir ayudando a los demás, en nombre de ese niño que ya no está” confiesa Mariandreina Angulo, directora y voluntaria de Soñando Juntos.